El término fue creado por Laurence J. Peter y Raymond Hull en el libro "The Peter Principle", y presenta la idea de que llegará el momento en que los ascensos estancarán a las personas competentes en puestos donde ya no podrán serlo.El principio de incompetencia de Peter es una realidad que puede afectar enormemente al rendimiento laboral de un trabajador. Cuando un empleado realiza perfectamente su trabajo, y a pesar de que dentro de un negocio se debería tener un conocimiento de todas sus partes, en numerosas ocasiones los ascensos acaban por colocar en ciertos puestos a las personas menos indicadas.
Las compañías con estructuras piramidales sitúan a buenos trabajadores en puestos donde no van a poder ser productivos, además de provocar frustración e insatisfacción, lo cual puede llegar a reducir aún más su rendimiento.

